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Cuerdas del alma
Fecha: 2017-11-07 17:41:12
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El domingo falleció el maestro Raúl García Zárate, quien, entre otras distinciones, fuera reconocido "Patrimonio Cultural Vivo" por el Estado peruano, en 2001; un guitarrista notable que llevó la música ayacuchana a los mejores escenarios de 3  continentes, cosechando aplausos y dejando en alto el nombre del país.


Tuve el honor de entrevistarlo -a inicios de la década de los 90, en un programa de radio que conducía en ese entonces- y quedé impactado no sólo por su maestría al tocar la guitarra, sino por su don de gente y sencillez, pues no puso reparos en interpretar, en vivo, bellas melodías andinas.


García Zárate se recibió de abogado por la Universidad Nacional Mayor  de San Marcos, pero su verdadera pasión fue la música,dulce e intensa, de su Ayacucho natal. "Adiós pueblo de Ayacucho", en la guitarra de don Raúl, es no sólo un clásico, sino un homenaje permanente a esa hermosa tierra de contrastes donde nació el maestro en 1931; obra de arte que por su trascendencia identifica al Perú y  pertenece a la humanidad.


En una de sus últimas entrevistas, el ilustre concertista ayacuchano señaló: “Mi sueño siempre fue tratar de difundir la música de mi pueblo y de los demás pueblos andinos”; los frutos de su esfuerzo – sumado al de otros grandes cultores de la música de nuestros Andes- son innegables, la música andina tiene ya un espacio en el espectro cultural del Perú, aunque una mayor difusión resulta indispensable.


Pero hay un detalle que no podemos pasar por alto, Raúl García Zárate fue un guitarrista autodidacta, no egresó de una Escuela Música. Se equivocan, sin embargo, quienes ante el enorme talento del extraordinario artista  ayacuchano  sostienen que no es necesario estudiar música, la reflexión debería, más bien, llevarnos a preguntarnos por qué niños y jóvenes dotados de talento no tienen la oportunidad de recibir una adecuada formación musical, para potenciar sus innatas  condiciones y enriquecer sus aprendizajes. Estamos, sin duda, frente a una tarea pendiente.