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Una tregua gracias al fútbol
Fecha: 2017-10-08 02:49:01
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Luego de acariciar la ilusión que algunas generaciones no vivimos, hemos logrado también lo que más necesitamos: una tregua de las palizas y pleitos de la clase política. Es una semana distinta para los peruanos, especialmente para quienes recién comprueban lahipnotizante repercusión del fútbol en la sociedad; el milagro de octubre no solo será clasificar, también dejar por unos días las barreras de procedencia, pensamiento y nivel económico a través de una pasión que paraliza y establece a su antojo la agenda política, social y mediática.


Mis años, que no son pocos, registraron historias de fracasos deportivos y frases de consuelo que hoy parecen reescribirse por atronadores gritos de victoria; porque hasta para el dolor había una pausa, especialmente para un pueblo ansioso de triunfos. Una sociedad golpeada por la corrupción ve postergada la crítica y su emoción es fortalecida junto a su sentido de pertenencia.


Este trayecto desde la Bombonera hasta el Nacional, provoca milagrosas coincidencias y un efecto casi terapéutico en los peruanos, pues hace tiempo el fútbol dejo de ser un deporte, es una herramienta social que casi replica el efecto de la “Bala Mágica” de Harold Laswell, ese efecto masificante, de reacción casi uniforme, al que varios quieren subirse haciendo gala de un pobre oportunismo y falsa peruanidad, pero nunca más fuerte que la genuina angustia del hincha peruano.


Ahora algo nos llama a vernos más peruanos y eso conduce al avasallador nivel comercial que el fútbol genera, pues no solo nos une, también nos hace ganar; al comprador una camiseta que enorgullece y al vendedor un giro de negocio cuyo éxito nunca debería terminar.


Hoy sentimos que no viviremos más de las hazañas de Cachito Ramírez, Cueto, Cubillas y Chumpitaz. Recordarlos ya no indispone al hincha; ahora emociona por las nuevas páginas que se escriben. Esta vez no es ilusión, hay un horizonte claro. Este también es nuestro momento para ser mejores peruanos y dejar que el fútbol siga siendo el mejor pretexto.