Odebrecht en todo el Perú
Fecha: 2017-01-06 01:40:03
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No es Alan García, no es Alejandro Toledo, no es Ollanta Humala. Es el mal endémico que tenemos en el país y que afecta a casi toda nuestra clase política, a los funcionarios públicos y  a los empresarios. La corrupción amenaza nuestro desarrollo y el sistema democrático.


El escándalo por las millonarias coimas que pagó Odebrecht en el Perú es la versión gigante de lo que ocurre todos los días en cada rincón del país. En cada Ministerio, en cada Gobierno Regional, en cada Municipalidad  y hasta en las más pequeñas entidades que manejan recursos del Estado, se forman camarillas en busca de un botín.


Y operan con la misma modalidad que los brasileños. A mayor soborno, más seguridad de conseguir una obra. A más obras, la empresa crece. Y  aunque no “pone y saca presidentes” sí colocaría a autoridades de menor rango.


Lo peor es que mucha gente tolera o convive con esas malas prácticas. Ahora mismo, cientos y hasta miles de políticos pueden estar hipócritamente condenando el caso Lava Jato y, en secreto, siguen desfalcando las arcas fiscales.


¿Y por qué esa gente sin escrúpulos está en el poder? Parece un círculo vicioso.  La política se ha vuelto un negocio y es casi imposible que alguien llegue a un cargo de elección popular  sin invertir ingentes cantidades de dinero. Y luego, no solo se trata de recuperar esa inversión sino también hacer caja para próximas campañas, para el populismo, para mostrar al candidato como el dadivoso  y hasta para comprar impunidad.


Lamentablemente, no tenemos empresarios arrinconados por la justicia norteamericana para que delaten a alcaldes, congresistas, gobernadores y funcionarios corruptos. La Fiscalía y el Poder Judicial tampoco han demostrado una fuerza suficiente para perseguir y condenar esos delitos.


Algunos señalan que falta una normatividad más severa no solo para castigar sino también para evitar el robo de dineros públicos. Tengo poco optimismo con una mayoría parlamentaria cuya historia precisamente está manchada por la corrupción.