Publicado: 19/04/2017
La emergencia aún no pasa en el valle Chicama
Alcalde de Chocope, Rolando Luján, agradece al ministro de Agricultura, José Hernández, por cumplir su ofrecimiento de encauzar el río.
Compartir Compartir
Autoridades y la población del valle Chicama exigen atención al problema de carretera Panamericana Norte destruida en Chocope.

La emergencia no ha pasado en el valle Chicama. Las lágrimas de los damnificados siguen corriendo por sus mejillas, tal como lo hace el caudal del río que aún se expande por la Campiña Careaga, donde destruyó de manera inmisericorde viviendas y terrenos de cultivos, el día que alcanzó su volumen
más elevado de caudal: 640 metros cúbicos.


El descuido de las autoridades del Centro de Operaciones de Emergencia Regional (Coer)–La Libertad es manifiesta. Así lo percibe el alcalde de Chocope, Rolando Luján Meléndez, quien cree que si bien las autoridades regionales y nacionales estuvieron preocupados por atender las necesidades del puente Virú y el desastre ocurrido en Trujillo, no era menos importante el desastre de la Campiña Careaga, donde hay unas 30 familias damnificadas, extensas áreas de cultivo dañada y la carretera Panamericana Norte destruida en una extensión aproximada de 500 metros.


Ante el reclamos – agrega el alcalde– que hicimos al presidente Kuczynski, durante su reciente visita a Trujillo (último lunes), recién la ministra de Desarrollo e Inclusión Social Cayetana Aljovín; el gobernador regional Luis Valdez Farías y el congresista Elías Rodríguez se trasladaron a la zona y quedaron sorprendidos respecto de la magnitud del desastre.


Paso provisional


Después de un mes, ayer recién se abrió pase provisional por un badén construido por la Concesionaria Vial del Sol S.A. (Covisol), responsable de la construcción de la autopista –Trujillo – Sullana. La obra tiene una extensión aproximada de 500 metros y se ejecutó entre los kilómetros 611–612 de la carretera Panamericana Norte, sector Campiña Careaga.


Es un trabajo de afirmado con tubería de desfogue para el agua del desborde del río Chicama. Si bien la transitabilidad de vehículos de carga pesada y de servicio público de pasajeros se ha recuperado, pero es muy lenta. Como el ancho de la carretera provisional es de un solo carril, el paso de vehículo es por turno y en un solo sentido.


Reconocimiento


El burgomaestre Rolando Luján Meléndez reconoció el intenso trabajo que desarrolló la empresa Casa Grande durante los días de la emergencia, con precisión 30 días. “Yo no comulgo mucho con la azucarera, pero esta vez respondió de acuerdo a las circunstancias. La empresa dispuso de maquinaria, personal e inversión sin miramientos. Hasta sacrificaron sus tierras e infraestructura para proteger a la población", comentó.