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No hay marcha atrás. El congresista liberteño Daniel Robles López informó ayer que, a más tardar la próxima semana, un total de ocho inmuebles serán inscritos a nombre de la Sociedad de Beneficencia Pública de Trujillo (SBPT). Entre dichos inmuebles, dijo, se encuentra el Club Libertad, escuela Municipal y Club de Tiro.
Aunque prefirió no revelar el resto de locales, aseguró que después de una detallada investigación histórica, descubrieron que los bienes pertenecen a la entidad de ayuda social.
“El terreno del Club Libertad está a punto de inscribirse a nombre de la Beneficencia Pública. Ya tenemos la carta de Bienes Nacionales autorizándolo. El objetivo es realizar mayor labor social”, agregó.
Pide más obras
Robles López dijo, además, que el Club Libertad está usufructuando el espacio que ocupa, y que sus dirigentes tendrán que decidir si lo compran o alquilan. Asimismo, aclaró que el dinero se utilizará para ayudar a la gente pobre y no para quienes tienen. “Como congresista me interesa que una institución haga obras por los más necesitados. No es justo existan terrenos y casas estatales en poder de otras personas”, sentenció.
Al ser consultado sobre el uso específico que se daría al peculio recaudado, el legislador respondió que la Beneficencia se encarga de mantener el colegio Belén, así como el programa de ayuda a los niños más pobres y ancianos. En tal sentido, aclaró que no recibe una partida presupuestal del Estado para tal fin.
“Existe una disposición nacional para que las beneficencias peruanas pasen a manos de los municipios. Sin embargo, la de Trujillo puede tener vida propia. Creo que si ésta pasara a la comuna local, le darían un uso político no saludable para la gente humilde. No estoy afirmando nada, pero es una posibilidad”, sostuvo en tono enfático.
En la misma línea, adelantó que está trabajando un proyecto de ley para que cada beneficencia sea independiente. Además, para que su directorio posea mayor autonomía y los presidentes sean elegidos mediante concurso público.
Defiende a amputadores
Por otro lado, el parlamentario –quien también es médico de profesión– defendió a los galenos limeños que amputaron por error la pierna izquierda a Jorge Villanueva Morales (86), en el hospital Alberto Sabogal de EsSalud, aduciendo que “la culpa la tienen sus ayudantes” y “hay que comprender su situación y pensar en sus familias”.
“Ellos (Álex Tapia Tarifa y Rubén Dulanto Santa Cruz) son seres humanos que pueden equivocarse. Cuando un cirujano entra a sala de operaciones no descubre ni levanta los ropajes. Por eso, al intervenir al paciente, le cortó la pierna equivocada. El error ya sucedió, los médicos fueron despedidos, pagarán una indemnización y los enjuiciarán. Además, hay que pensar en sus familias”, aseveró.
Carlos Flores Balarezo
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