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Escribe Dr. Luis Bonilla Mercado, jefe de Departamento Académico de Humanidades de la UPAO.

Por: Redacción La Industria

ACTUALIDAD

Publicada el 06/10/2021 - 07:30 PM

[OPINIÓN] Coronavirus y crisis mundial 2021: antes, ahora y después


Hay temas que resultan muy difíciles de analizar, comprender y escribir, este, es uno de ellos. Han existido, la historia nos lo deja saber, acontecimientos que han convertido al ser humano en protagonista principal, hoy el actor es otro un virus venenoso y contagioso que se denomina CORONAVIRUS o COVID 19.

  1. INTRODUCCIÓN.

Hay temas que resultan muy difíciles de analizar, comprender y escribir, este, es uno de ellos. 

Han existido, la historia nos lo deja saber, acontecimientos que han convertido al ser humano en protagonista principal, hoy el actor es otro un virus venenoso y contagioso que se denomina CORONAVIRUS o COVID 19. Y este virus mortífero ha causado una revolución no solo en el campo de la salud, sino también, en el económico, social, cultural y político.

Pero este cruel virus y para los que la crearon, como muchos sostienen, no sabía que DIOS creó al hombre para que, a través de ÉL, todo sea posible y algún día que solo ÉL sabe, terminará todo esto y quedará solamente en el recuerdo todo lo que causó.

Partiendo de esta breve introducción, voy a permitirme hacer unos juicios de lo que este vil coronavirus deja a la posteridad.

  1. PASADO, PRESENTE Y FUTURO.

Para que exista un mañana tiene que existir un hoy y este hoy no tendría sentido, sino hubiera partido de un ayer. De tal manera que el ayer, el hoy y el mañana se entrelazan y forman una amalgama que resulta inquebrantable. Con respecto a este mal nos permite descubrir y comprobar que el ser humano pensando en satisfacer sus apetitos materiales y de enriquecimiento (muchas veces de manera ilícita), se ha olvidado y viviendo en el ayer, no pensó en el hoy, menos en el mañana; por eso se ha descuidado de aspectos mucho más importantes que tienen que ver con su existencia: hospitales, sin los menores recursos materiales, farmacológicos y una logística con un atraso que nos desnuda ante todos; cárceles, con un hacinamiento y una promiscuidad que convierte a los allí alojados en parias arrinconados, excluidos y muchas veces olvidados sin buscar en convertirlos en seres humanos; educación, con profesores a los que no se les da una adecuada preparación y capacitación para que cumplan el noble fin al que han sido llamados, además de los irrisorios salarios indignos para una profesión tan noble e importante, alumnos que no tienen centros educativos con los más elementales recursos para que puedan estudiar adecuadamente, dando paso a las instituciones particulares o privadas que lo único que han logrado es un enriquecimiento de unos cuantos; religiones, que lejos de catequizar y evangelizar se preocupan de quehaceres lejos de la misión que tienen, algunos como jerarcas de sus agrupaciones y otros que han hecho de su religión un vehículo indigno del Creador y su Hijo Jesucristo. 

Olvidemos el pasado (solo miran el pasado los que tienen ojos en la nuca, decía José Ingenieros), reconstruyamos el presente y proyectémonos hacia el porvenir para luego ir al futuro en busca de paz, armonía, igualdad, justicia, que nos llevará a la felicidad que debemos ambicionar y buscar. Esta PAZ y FELICIDAD; prospectiva y teleológicamente, hablando darán lugar a la AUTORREALIZACIÓN y la SALVACIÓN.

  1. ENSEÑANZA-APRENDIZAJE.

Todo hecho, fenómeno, acontecimiento, situación o suceso, nos traslada de manera ineludible a lograr, por un lado, un aprendizaje y por otro una enseñanza y viceversa. 

¿Qué enseñanza nos deja este mortal, siniestro y fatal virus?, ¿Qué aprendizaje debemos extraer de esta deletérea enfermedad?

La enseñanza, tenemos que empezar ya, a preocuparnos porque los científicos, lejos de enriquecer la industria farmacéutica inventando fármacos que se convierten solo en paliativos, lejos de crear en los laboratorios monstruosidades como el coronavirus; busquen dar remedio y solución además de, a enfermedades como el VIH (virus causante del SIDA), el virus del Dengue; virus del Papiloma Humano, la tuberculosis, etc.

El aprendizaje, tenemos que aprender a llevar una vida menos hedonística y sí, más disciplinada en nuestro hacer, en nuestro comer, en nuestro beber, en nuestro convivir. Tenemos que aprender a ser personas con mayor sensibilidad, con mayor piedad, con mayor comprensión, con mayor identificación y solidaridad con los demás; tenemos que aprender al fin, a olvidarnos de nosotros para pensar y acordarnos de los que más necesitan. 

Dejemos atrás el innoble egoísmo y demos paso a la noble generosidad, olvidemos el mal individualismo y egocentrismo, para dar paso a la caridad o el altruismo; terminemos con la terrible avaricia para dar paso a la esperada caridad.     

  1. HUMANIZAR A LOS HUMANOS.

Dios, nos ha dotado de características que nos hace lo más perfecto que existe en nuestro planeta llamada Tierra; particularidades como lenguaje, espiritualidad, pensar, valores, virtudes, posición y caminar bípedo, tomar decisiones, tener iniciativa (solo los humanos lo poseen); pero, ¿Qué es lo que nos hace verdaderamente humanos? No hacer parte de la vida: al aborto (matando o asesinando a seres inocentes e indefensos), la eutanasia (quitando la vida a sabiendas que solo DIOS no la da y DIOS nos la quita), el feminicidio, destruyendo a la que DIOS nos la dio por compañera;  enriquecerse con el esfuerzo y el trabajo de otros, fornicando y adulterando logrando con esto una deformación de nuestra condición de seres humanos, haciendo del egoísmo y del individualismo una distorsión de nuestra existencia; desterrando, al fin, de nuestra vida todo aquello que nos convierte en infrahumanos. ¿Qué hacer? Simplemente humanizarnos. Para lograrlo tenemos que iniciar YA, una innovación y un cambio de todo lo mordaz, lo insidioso, lo codicioso, que hemos venido haciendo y reconvenir en no volverlo a hacer. 

Sócrates utilizó una frase que lo inmortalizó: “conócete a ti mismo”, si no logramos saber cómo somos, cómo vamos a saber que debemos hacer. El hombre tiene que descubrir cuál es la misión que se le ha encomendado en su paso por esta vía terrenal, cuál es su destino que tiene que vislumbrar al que debe dirigirse, el hombre debe saber que es un transformador universal, pero, tiene que empezar por transformarse a sí mismo. Este acertijo, como dilema, el ser humano no ha descifrado y mientras no lo haga siempre derivará o divagará. 

Iniciemos como humanos innovaciones, transformaciones, cambios para mejorar lo que se ha venido haciendo.      

  1. LAS INSTITUCIONES.

Todas sin excepción, sean estas religiosas, sociales, políticas, culturales, económicas, tienen que comenzar a recomponer lo que han venido haciendo hasta el presente, y, dejando de lado todo lo errado o equivocado que han hecho hasta la llegada de este mortal virus; iniciar, a la brevedad posible, a mejorar y cambiar lo malo, por lo bueno; cambiar lo deshonesto por lo honesto; cambiar lo deshonroso por lo honroso; cambiar todo aquello que ha denigrado y denigra el quehacer del humano. 

Pero, hay una institución una de las más nobles, una de las de mayor proyección, una de las más ejemplares: La FAMILIA. ¿Qué ha pasado con ella? Simplemente ha entrado en un proceso de descomposición y de crisis, quizá la desintegración más compleja que está llevando a quienes la conforman, a no poder salir de la hondonada en la que han caído. 

Es urgente y necesario que todas las familias del orbe, comiencen una reingeniería institucional, y esto también para todas las demás instituciones, se tiene que aplicar el llamado método DAFO, para conocer sus debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades, pero, ¿Cuáles son los virus que las está atacando?: la deslealtad, la infidelidad, la insidia, la codicia, el egoísmo, la vanidad y el haber dejado a DIOS en el baúl del olvido. 

Estamos a tiempo, reinventémonos, reciclémonos (palabra tan en boga hoy en día), despojémonos de las ataduras que nos han esclavizado a la materialidad, signo absorbente del desamor y todos los males que nos agobian y nos hunden en la miseria moral. 

  1. LOS RICOS Y LOS POBRES.

Un abismo de separación entre los que gozan de la riqueza (dinero) y de los que se deprimen en la pobreza; un precipicio de alejamiento entre los que se deleitan en los bienes materiales y los que mueren de hambre e inanición; un barranco de apartamiento entre los que se extasían en la opulencia de la fortuna (muchas de las veces mal habidas) y los que como el pobre Lázaro que se sustentaba de las migajas que arrojaba el rico epulón.  

Se relata que un acaudalado hombre de negocios le increpaba a DIOS de por qué no hacía algo, por una niña que se moría de hambre y de frio, en el rincón de un viejo parque y DIOS, haciendo una pausa le respondió: “sí he hecho algo, te he hecho a ti”.

Una riqueza mal habida, una riqueza mal distribuida, una riqueza mal gastada, una riqueza mal utilizada, trae como consecuencias, concentraciones de dinero en pocas manos, de un empobrecimiento generalizado, de un aumento de la delincuencia, en fin, la anomia, el caos, el desorden, la desocupación, el abuso y la tiranía de quienes ostentan el poder.  

Nuestros gobiernos que nunca dieron importancia, (los que recuerdo desde que tengo uso de razón), Odría, Prado Ugarteche, Pérez Godoy (golpe de Estado), Nicolás Lindley (golpe de Estado), Belaunde (primer gobierno), Velazco (golpe de Estado), Morales Bermúdez (golpe de Estado), Belaunde (segundo gobierno), García (primer gobierno), Fujimori, Toledo, García (segundo gobierno), Humala, Kuczynski, Vizcarra y Castillo (está en observación) jamás se preocuparon por lo más importante la salud (hospitales, medicina, alimentos) y la educación (colegios, salarios), y como consecuencia de estos malos gobiernos, los ricos se hicieron más ricos, y los pobres se hicieron más pobres.

Lo único que ha visto la sociedad, en su conjunto, que algunos presidentes resultaron unos corruptos, así el Perú está ubicado en el último lugar entre los países en cuanto a educación se refiere y con un sistema institucional que no cuenta con lo más elemental para su buen funcionamiento. ¿Qué hacer?

  1. ESTRÉS O DEPRESIÓN.

Dos males que se han hecho UNO en estos tiempos y que también, tiene un ayer, un hoy y un mañana porque de los 36 millones de habitantes que tiene el Perú, considero que un 60% adolece o padece de un estrés (cansancio mental que produce trastornos físicos y mentales), que ha llevado a este porcentaje de la población a la angustia, ansiedad y desesperación que ahonda día a día a niños, jóvenes, adultos y ancianos, varones y mujeres que van camino a un estado que les resulta, muchas veces,  difícilmente de superar. 

Recuerdo que algunos años atrás solo eran considerados vulnerables a experimentar un estrés, a las personas mayores, lamentablemente, hoy en día, se encuentran menores de edad que sufren de estrés y con consecuencias que han llevado a algunos púberes, inclusive, al suicidio. 

Siempre lo he manifestado y esta es una oportunidad para recalcarlo nosotros los mayores entre los que podemos mencionar maestros y padres de familia, autoridades sociales y políticas, religiosos y representantes de diversas instituciones, somos un mal espejo en el que se miran casi siempre los menores de edad porque son los más proclives a hacerlo; nuevamente la pregunta obligada de siempre: ¿Qué hacer? 

Pero allí no solamente está el problema, el estrés desemboca en depresión y esta es una enfermedad que trastorna la salud mental y que se prolonga durante un tiempo que sume al que la sufre en un estado de pérdida del sentido de la vida, de búsqueda por hacer actividades que lleva a la persona, que la experimenta, a un estado de desesperación incontrolable.

Pero, ¿qué tienen que hacer estas enfermedades con el denominado coronavirus? El problema psíquico afecta el estado físico del organismo humano y por lo tanto debilita las defensas y desde mi humilde punto de vista nuestro sistema inmunológico está desgastado no solo porque no sabemos alimentarnos o estamos mal alimentados, sino, porque el estrés y la depresión nos lleva a sufrir una serie de enfermedades.  

  1. CAMBIO DE VALORES Y VIRTUDES.

Una cosa son los valores y otra cosa son las virtudes y nuestros valores se han convertido en antivalores y las virtudes se han convertido en desvirtudes.

Ahora bien, los valores son entes u objetos abstractos que guían y conducen a quienes los practican, a vivir de una manera armoniosa y en bienestar con los demás. Las virtudes, son principios a manera de hábitos o disposiciones perfeccionistas, que ayudan a los valores a cumplir los fines o metas del hombre que los practica.

Los diversos medios de comunicación (ya diremos algo de estos más adelante), nos informan y muestran comportamientos, que dejan mucho que desear, por parte de los miembros de las diversas comunidades de nuestra nación. Se observa que ni la fuerza, ni las multas, ni la privación de la libertad, logran que los pobladores cumplan con las normas, leyes, directivas y disposiciones que las autoridades imparten. 

Malas costumbres, malos hábitos, idiosincrasias, formas o modos de vivir, hacen de muchos de nosotros los humanos, como señala José Ingenieros en su inmortal obra “El hombre mediocre” justo, unos mediocres. 

Nuevamente la inmortal pregunta ¿Qué hacer? Simple y llanamente cambiar. El hombre de ayer debe morir, el hombre de hoy debe saber que ya no puede seguir siendo lo que es y el hombre de mañana debe ser otro.

  1. LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN.

El mundo científico y tecnológico, especialmente, ha experimentado en los últimos cincuenta años tres revoluciones, por llamarlo de alguna manera, en tres campos específicos: la robótica, la genética y los medios de comunicación, como bien lo señala Virgilio Roel, en su libro “La tercera revolución industrial y la era del conocimiento”. 

En el campo de la robótica se han hecho inventos en donde encontramos seres inalámbricos que pueden ser manejados y manipulados con dispositivos que ponen en acción los más sofisticados equipos o muñecos de acero, hierro, cobre, aluminio, etc.

Igualmente, en el campo de la genética se ha avanzado en el conocimiento de las enfermedades hereditarias, sobre el genoma humano, trabajos sobre los diferentes tipos de cáncer, cruzamiento de variedades de plantas y animales, etc.

Pero, en donde se ha avanzado de manera sorprendente es en el campo de los medios de comunicación, a tal punto que es posible conocer sobre lo que acontece en el mundo en segundos, asimismo, el ser humano utiliza la virtualidad para realizar todo tipo de transacciones en diferentes campos de la vida del hombre.

Sin embargo, no es la razón, en los párrafos señalados lo que nos motiva a considerar a los medios de comunicación, como el celular, la televisión, sino, a la manera equivocada de propagar a través de ellos, de manera absurda y destructiva la moral, las virtudes y los valores, que les damos uso los seres humanos. 

Para terminar algunos comunicadores, periodistas o informadores de la opinión pública, día a día escandalizan con sus abruptas noticias y hacen de la noble profesión del periodismo como señaló alguna vez Luis Miró Quesada, “el más vil de los oficios”. 

Nuevamente, ¿Qué hacer? La respuesta las tenemos todos. 

  1. LA POLÍTICA Y LOS POLÍTICOS.

¿Qué es la política?

Entiendo que la política es una ciencia social que, valiéndose de la razón y la crítica, estudia la organización de las sociedades y de los Estados.

La mayoría de la gente entiende a la política como la manera de ejercer poder mediante las organizaciones gubernamentales. Históricamente el término política, tiene su punto de partida en el neolítico, pero, adquiere presencia en Grecia, con Aristóteles, quien escribe su obra “Política”.  La “polis”, en la antigua Grecia, era para referirse a la organización de las ciudades griegas las que a su vez formaban los Estados.

¿Quiénes son políticos?

Considero que los políticos son personas quienes, mediante su voluntad de servicio, su accionar y sus actividades; se preocupan del bien común de los demás integrantes de una sociedad, socialmente organizada.

Ahora bien, después de este breve análisis de cómo y qué debemos entender por política y políticos, permítanme decir algo por el cual he considerado este decimo tema. Escuchamos y leemos muchas de las veces decir por el vulgo y gente relacionada a estos menesteres que la política es cochina, sucia y otros adjetivos muy alejados de la verdad, porque los cochinos y los sucios son los politicastros (la Real Academia define así al mal político, al político inhábil, rastrero, mal  intencionado, que actúa con fines y medios turbios), quienes durante décadas han hecho de la política un medio de vida, una manera de obtener sustanciales ganancias para sus intereses personales y de quienes sirven; quienes con posturas demagógicas (falsas promesas populares para convencer a la gente y convertirlos en defensores de sus ambiciones, muchas veces recurriendo a los miedos, las amenazas o la ignorancia de quienes los siguen) engañan de la manera más baja, innoble e ignominiosa, aprovechándose del buen sentir de la gente. 

Los políticos, en nuestro país, protegidos por los ricachones, los seudo periodistas, y todos los que de alguna manera ostentan alguna forma de poder, han permitido colocar y cambiar gobiernos, aprovechándose de quienes con su voto los llevaron al lugar donde han estado, por eso, los pilares de un país la salud y la educación jamás alcanzaron el nivel que les correspondía en el espaciotiempo al que son llamados los pueblos y la humanidad.  ¿Por qué hay tanta gente pobre, porqué el Perú tiene diez dueños, porqué las grandes transnacionales le deben al Estado (que es de todos) millones de dólares y la SUNAT, la superintendencia de administración tributaria solo se dedica a exprimir al pueblo, porqué durante años, mediante un círculo vicioso, los grandes cargos públicos, las gerencias de las instituciones del Estado están en las manos de los familiares de esos llamados políticos?

Asimismo por ignorancia, suele llamarse líderes a quienes dirigen los llamados partidos políticos, (dicho sea de paso, algunos mal llamados partidos políticos, porque son organizaciones políticas y no partidos, porque un partido debe tener una filosofía o sistema filosófico) quienes pueden ser jefes, dirigentes, adalides, cabecillas, caudillos, pero, no líderes. Un líder debe dar ejemplo, debe ser honesto, honrado, digno, solidario. Están equivocados quienes señalan que existen líderes buenos y líderes malos: no hay líderes malos o malos líderes. El liderazgo ha sido, es y será, siempre, sinónimo de algo que hay que emular. Son líderes Jesucristo (el único Maestro de maestros), Moisés, Mahatma Gandhi, San Juan de la Cruz, Sócrates, Buda, por citar algunos. 

Para terminar este tema quiero, asimismo, señalar ¿qué se debe entender por democracia? Es una forma de gobierno, un sistema, régimen o doctrina (cuerpo de principios) que protege la organización social y política de un pueblo que tiene el derecho de elegir y ser elegido, de ser dirigido o dirigir, los destinos a los que son llamados en el consenso universal.

  1. DIOS, LA ÚNICA ESPERANZA.

¿A quién llamamos DIOS?

Dios es el nombre con que se designa al Ser Superior, creador de todo lo visible y lo invisible; el alfa y el omega; principio y fin de todo lo creado; ser omnipotente, omnisapiente, omnipresente: El que es, el eterno.

Recibe los nombres de Jehová o Yahvé y su existencia (para los que tienen dudas), está certificada por Jesucristo cuando afirma: “porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al hijo el tener vida en sí mismo” Juan 5, 26.; “Si yo me glorifico a mí mismo, mi gloria nada es, mi Padre es quien me glorifica, el que decís que es vuestro Dios” Juan 8, 54. “Pero vosotros no lo conocéis, más yo le conozco y si dijere que no le conozco, sería mentiroso como vosotros: pero le conozco y guardo su palabra” Juan 8, 55. “El Señor nuestro Dios, el Señor uno es” Marcos 12, 29. “He descendido del Padre, no para hacer mi voluntad sino la voluntad del que me envió” Juan 6, 38.

Apreciados y estimados amigos(as) que leen este trabajo, solo DIOS y nadie más que Dios, con su amado Hijo JESUCRISTO, mediante nuestras oraciones, logrará erradicar definitivamente esta y todas las epidemias o plagas de carácter fatal y mortífera, y, pasará como señala una de las frases de una hermosa canción de Mat Monro: “más todo pasa, todo pasará y nada queda, nada quedará”.

Nos hemos olvidado de Dios, lo hemos sacado de nuestra razón y nuestro corazón, hemos dado paso a la idolatría y los dioses de muchos de los humanos como son, el dinero, el sexo distorsionado, el poder en sus polifacéticas y variadas posiciones como el conocimiento, los medios de información y de comunicación, el sicariato y la extorsión, las armas, las ideologías, etc.; que han reducido al mundo en un aparato del dominio de los que más tienen y los que más pueden y muchos de los humanos sumidos en sus vaivenes y en sus vicios del alcohol y de la droga, someten su espiritualidad a la materialidad.

Si tomamos conciencia de lo que nos está pasando debemos iniciar un cambio (como lo señalé en un párrafo anterior), inmediato y volver a creer en la existencia de un Ser Superior, que todo lo puede. Ahora bien, lo único que tenemos que hacer es salir de esa naturaleza ignominiosa, vil e infame, que corroe nuestra débil existencia y dar paso a la otra naturaleza que convive con nosotros, la de la paz, la armonía y de convivencia con el Divino Hacedor y su unigénito Hijo Jesucristo que nos enseña el camino, la verdad y la vida; para alcanzar los sagrados designios por el que hemos sido creados.

CONCLUSIÓN.

Para terminar, este humilde trabajo no tiene otra intención que invitar a reflexionar para buscar cambiar muchas cosas de las que hemos venido haciendo hasta el presente; estoy seguro que con un poco de esfuerzo y uniendo nuestras manos, nuestras mentes y nuestros corazones alcanzaremos vivir en armonía, todos.

La paz y la felicidad deben ser nuestros derroteros, nuestras atalayas, nuestros faros que hagan de nuestra existencia fortalezas para vencer nuestras debilidades.


DIOS NUESTRO PERDÓNANOS

Con inesperada e inusitada tristeza

Oímos la voz de muchos seres que van,

Repitiendo su pesar con desesperación,

Oh Señor, qué hacer y qué decir porque,

No hay nada que contradiga tus designios

Antes bien te pedimos piedad y compasión.

Ven a nosotros Padre Santo y misericordioso,

I, alivia nuestros temores y perdónanos,

Recuerda, somos tus hijos y te adoramos;

Una oración te ofrecemos con humildad, y,

Sostenemos con devoción, de que te amamos.


Ay quien pudiera Amoroso Padre Santo,

Sufrir sin reclamar como tu Amado Hijo

Esta enfermedad que nos elimina y aniquila

Somos tan frágiles, tan débiles y nos asusta

Ir gritando por la calle desesperados,

No nos castigues Dios hemos pecado, pues,

Oímos que susurras que te hemos olvidado.



Dr. Luis Bonilla Mercado

JEFE DEL DPTO. ACADÉMICO DE HUMANIDADES DE LA UPAO



Referencias bibliográficas.


Ingenieros, J.    (1913). El hombre mediocre. Ed. F.V. Editores. 

Ferrater Mora, J.    (2012). Diccionario de filosofía. Ed. Ariel. España.

Roel, V.        (1998). La tercera revolución industrial y la era del conocimiento. Ed.                 UNMSM. Lima. Perú.

La Biblia.

 


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