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Publicado: 07/11/2017
Bandas criminales se infiltran en la escuela de Policía
Informe de contrainteligencia de la PNP revela infiltración de bandas delincuenciales en escuela de suboficiales.
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Foto: Gian Masko

Tienen la noble misión de cuidarnos a todos en las calles, pero en realidad se han convertido en un verdadero peligro. De acuerdo a fuentes consultadas por La Industria, en lo que va del año son cerca de 25 agentes del orden,  de entre las edades de 22 a 33 años, quienes se pasaron al otro bando y cruzaron esa delgada línea de la corrupción.

 

El caso más reciente es el del suboficial PNP de tercera Luis Junior Arca Goicochea, de 28 años de edad. Hace cinco días, junto a Luis Fernando Coronado Rodríguez, fue detenido tras ser acusado de asaltar a uno de sus colegas, arrebatarle su arma de fuego, la cual –posteriormente- la usó para irrumpir en un restaurante y arrebatar sus pertenencias y dinero a los comensales, entre ellos varios taxistas.


Infiltrados.

 El jefe de la Región Policial de La Libertad, coronel Robert Zapata Cáceres, aseguró que sí existen filtros en la escuela para verificar el perfil de los que pretenden convertirse en miembros de la PNP. Sin embargo, la información que se busca de los aspirantes sería demasiado básica, de allí que se estarían dando las infiltraciones que poco después termina por acribillar la seguridad en las calles.


Al respecto, un informe de contrainteligencia de la misma PNP, formulado en octubre de este año, advierte que en el último examen de admisión a la Escuela de Suboficiales 2017-I se habría dado la infiltración de un postulante que tendría relación con actos delictivos.


Se trata de un muchacho, natural de la sierra liberteña, que logró ingresar como alumno y ya se encuentra preparándose para convertirse en policía. De acuerdo al documento, elevado a los altos mandos, el actual estudiante de la PNP es conocido, en su lugar de origen, como Chispita o Loco y habría tenido participación activa en delitos de extorsión. Sin embargo, se señala que las víctimas no lo denunciaron por temor, de allí que no figure en el Sistema de Denuncias Policiales (SIDPOL).


En el informe se advierte que “las organizaciones criminales han encontrado una nueva forma de sacarle la vuelta a la lucha que efectúa la Policía Nacional del Perú contra la delincuencia organizada, infiltrando delincuentes y familiares de delincuentes a las diversas escuelas de suboficiales, con el fin de formar parte activa de la Policía Nacional para la protección de sus intereses delincuenciales”.