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Publicado: 25/11/2017
Niños de la calle: visión pesimista del Perú, pero no pierden la fe
El estudio de una joven comunicadora revela la visión pesimista de los niños de calle. Ellos ven un Perú gris, pero tienen esperanza de que sea mejor cuando sean grandes.
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@WebLaIndustria

Maritza Sáenz Crisóstomo


La comunicadora Mariana Benavente Flores tocó una hebra sensible de nuestra sociedad a través de su libro “Los niños de la calle”. Se trata de una investigación a 237 menores en calles y centros de rehabilitación cuya perspectiva del país, ya quisiéramos que sea diferente a la que ahora tienen: pesimista, rencorosa y desconfiada a las autoridades.


Las encuestas y las entrevistas a profundidad fueron las herramientas de la autora para reflejar en las más de 200 páginas de su libro la vida de tristeza de niños, niñas y adolescentes que provienen de “familias expulsoras, donde el 50 % sufrieron de violencia física y psicológica en un 70 %, donde no está el padre o la madre. Familias pobres donde no se pueden cubrir las necesidades básicas, a esto se le suma el maltrato en los colegios”, refiere Mariana.


Se ven obligados a salir de ese círculo hostil y van a las calles donde están vulnerables a integrar pandillas, a robar por zapatillas, por droga y por último, para comer. Aunque los destinos de estos menores son diversos, en el mejor de los casos podrían recuperarse en casas de refugio o centro de rehabilitación, a donde llegan por faltar a la ley.


Para Benavente Flores, la fórmula efectiva que ha conseguido la resocialización de los menores son aquellas casas refugio donde no tienen la presión de estar encerrados como los centros de rehabilitación. CIMA (Centro de Integración de Menores en Abandono), por ejemplo, ha conseguido jóvenes trabajadores y universitarios.


Aunque la perspectiva del Perú es de un país corrupto e indiferente a sus necesidades, ellos “Tienen la ilusión de poder vivir mejor cuando sean grandes”, el estudio de Benavente Flores demuestra que todavía no han perdido las ganas de tener una familia, y de concebir.


Quiero que dejen de ver a los niños como vendedores ambulantes, como pandilleros, como si no valieran nada; sino que los vean como seres humanos que pasaron por muchas dificultades que no tuvieron la suerte de nacer en un ambiente que les provea de lo económico ni de lo emocional – afectivo… No queremos más Gringashos ni Negros Canebos o una nueva Gata”, indicó.

Dato: el libro Los Niños de la Calle puede ser descargado gratis desde este link: >> https://goo.gl/27XX5t