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Publicado: 23/11/2017
Submarino: dolor de familiares al saber de explosión
La armada argentina informó sobre una explosión en el Atlántico Sur, horas después del último submarino, el 15 de noviembre.
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Foto: AFP

Argentina. "Vine por primera vez a la base (naval) y me acabo de enterar que soy viuda", dijo Jessica Gopar ahogada en lágrimas, esposa de uno de los 44 tripulantes del submarino desaparecido hace ocho días, tras ser informada este jueves sobre una explosión ese 15 de noviembre en el Atlántico Sur.


Fernando Santilli, electricista del San Juan, "fue mi gran amor, estuvimos siete años de novio, seis de casados y tenemos un hijo, Stefano, que nos costó mucho que Dios nos mandara", relató a las puertas de la base naval de Mar del Plata, 400 km al sur de Buenos Aires, donde los familiares recibieron la noticia.


Tienen un niño de un año juntos que aprendió a decir "papá" durante su ausencia, relató en una sentida carta en Facebook.


"Se murieron todos, es lo primero que pensé", dijo sobre el momento que supo de la explosión. Tenía en sus manos un cartel escrito a mano con la fotografía de su hijo que había traído para dejarlo en la entrada del predio naval, poblado de mensajes para los tripulantes.


"No me va a servir una placa que diga 'los héroes del San juan'", dijo antes de volver a ahogarse en llanto.


La Armada anunció el jueves el registro de un sonido violento y repentino compatible con una explosión en el Atlántico, horas después del último contacto del "ARA San Juan" con la base el 15 de noviembre.


"Yo me siento engañada, ¡cómo van a saberlo recién ahora! son unos perversos y nos manipularon", dijo enfurecida Itatí Leguizamón, abogada y esposa de German Suarez, sonarista del San Juan, al salir de la base naval en Mar del Plata, 400 km al sur de Buenos Aires. 


"No nos dijeron que están muertos, pero dicen que el submarino está a 3.000 metros (de profundidad) ¿qué se puede entender?" dijo en medio de una crisis nerviosa.


Casi un centenar de familiares aguardaban esperanzados en el interior de la base naval de Mar del Plata cuyo perímetro en los últimos días se pobló de mensajes de aliento, imágenes religiosas y banderas argentinas.